Una relación media luna… yo la defino como ese vínculo en el que se habla de amor, se promete el cielo, pero la entrega nunca es recíproca. Es como mirar la luna cuando solo muestra la mitad de su luz: bella, sí, pero incompleta. Uno ama con todo, mientras el otro apenas lo intenta.
Yo digo que el detonante de tuedia luna es el cambio, este es inevitale en cualquier relación.
Se transforman las costumbres, se modifican actitudes, se suavizan o agudizan las manías. Uno se adapta, se reinventa, a veces hasta se traiciona… todo por amor, a veces de mas.
Y sin embargo, todos, en algún momento, hemos vivido una relación media luna. Esa donde uno siempre ama de más y el otro… nunca ama igual. Cambiaste tu esencia, tu rutina, tus planes. Perdiste pedazos de ti para que encajaran en alguien que nunca hizo lo mismo.
Cuando se ama así, se es vulnerable… a veces, profundamente. Porque no hay peor camino que ese donde nunca hay salida. Caminas, amas, cambias y entregas… y del otro lado nucna hay lo mismo.
Solo una media luna que no quiere ser llena.
Amar asi siempre duele a veces toda la vida.
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